La Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente constituye un espacio de articulación para las comunidades que habitan la Amazonía peruana, promoviendo la defensa de sus derechos colectivos y de los territorios ancestrales que han ocupado durante generaciones. Su labor se extiende a lo largo de cuencas hidrográficas, bosques y zonas de difícil acceso, donde la presencia de pueblos como los Yaguas y los Matsés exige mecanismos permanentes de coordinación entre las bases y las dirigencias elegidas conforme a sus costumbres. La organización impulsa procesos de consulta y consentimiento previo, libre e informado, como herramientas legítimas frente a proyectos que puedan afectar el equilibrio territorial y cultural de las comunidades.
Uno de los ejes centrales de la organización es la protección de los pueblos en situación de aislamiento voluntario y contacto inicial, cuya vulnerabilidad demanda políticas públicas claras y acciones coordinadas entre el Estado y los organismos competentes. La existencia de reservas y parques nacionales en la región requiere de propuestas surgidas desde las propias comunidades, reconociendo el papel de los líderes y autoridades tradicionales en la vigilancia de sus fronteras y recursos. La organización acompaña pronunciamientos y demandas dirigidas al Congreso, ministerios y direcciones nacionales, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los derechos reconocidos por el derecho internacional.
La participación en redes nacionales e internacionales, como las articulaciones con la AIDESEP y la COICA, fortalece la capacidad de incidencia de los pueblos indígenas de la región. A través de foros, reuniones multisectoriales y encuentros de dirigencias celebrados en ciudades como Iquitos, se construyen propuestas comunes sobre conservación, gestión territorial y corredores de bosques. La organización también acompaña procesos vinculados a la Comisión Multisectorial y a los espacios de diálogo abiertos en Lima y otras capitales, llevando la voz de las comunidades amazónicas a escenarios donde se toman decisiones que afectan directamente sus territorios y su modo de vida.
La defensa del territorio abarca hoy desafíos complejos como la expansión de proyectos extractivos, la construcción de infraestructura y la promoción de propuestas que buscan afectar la integridad de los bosques y los ríos amazónicos. La organización acompaña a las comunidades frente a situaciones que comprometen la integridad de sus bosques, incluyendo presiones derivadas de la hidrovía amazónica, exploraciones de lotes petroleros, entre otros frentes que generan preocupación entre las comunidades. La labor incluye el seguimiento de los pronunciamientos de las comunidades ribereñas y la difusión de sus demandas a través de los medios de comunicación y las redes internacionales de solidaridad.
La identidad cultural de los pueblos indígenas del oriente peruano se expresa en su relación profunda con los bosques, los ríos y la tierra selvática que habitan desde tiempos ancestrales. La organización promueve la difusión de los derechos colectivos, la educación intercultural y el fortalecimiento de la cultura yaguas, bora, huitoto y de los demás pueblos amazónicos, respetando su derecho a la autodeterminación y al ejercicio pleno de sus derechos humanos. A través de planes de vida, propuestas de protección y acciones de incidencia, las comunidades continúan construyendo su propio camino hacia un futuro en el que la conservación de los bosques no se contraponga con sus derechos como reconocimiento a la diversidad cultural de la Nación.